Empiezo con Mardel: si quieres una cena donde todo —el producto, la vista al mar, el servicio— parezca que está diseñado para sorprender, Mardel cumple. Llegas, te acomodan en la terraza sobre el agua, ves el horizonte, pides pescado del día cocinado con creatividad, cócteles bien hechos y quizá música ligera de fondo. Es de esos lugares para detener el reloj, dejar que la noche fluya. Para una celebración o una cena de negocios donde quieres dejar huella, es ideal. Ahora, El Gaucho tiene un sabor más clásico y callejero-elegante: carnes estilo parrilla argentina, cortes bien ejecutados, buen vino, ambiente de chispa. Perfecto para junta con amigos que aman un buen filete o para un plan nocturno que se extienda hasta tarde, ya que abre hasta la 1 a.m.